Caucetero condenado por pedirle fotos íntimas a un menor
Un hombre de Caucete fue sentenciado a ocho meses de prisión condicional por grooming tras contactar a un adolescente por WhatsApp y realizarle pedidos de índole sexual.
Un caso de grooming conmocionó a la comunidad de Caucete luego de que Néstor Álvarez, oriundo de ese departamento, fuera condenado a ocho meses de prisión de ejecución condicional por haber contactado a un menor de edad a través de WhatsApp y solicitarle fotos íntimas.
La condena se resolvió mediante un juicio abreviado acordado durante una audiencia judicial. La fiscal Andrea Insegna detalló que la investigación se inició a partir de la denuncia presentada por la madre del menor, quien tomó conocimiento de las conversaciones que Álvarez mantenía con su hijo.
Según la representante del Ministerio Público, el vínculo entre el condenado y la víctima no comenzó de manera delictiva. El adolescente prestaba colaboración desde hacía aproximadamente un mes en un lugar de Caucete, en el marco de una relación de características cuasi laborales.
Sin embargo, en octubre de 2025, Álvarez retomó el contacto a través de WhatsApp y comenzó a realizarle una serie de pedidos que, por sus características, encuadraron en el delito de grooming, tipificado en el artículo 131 del Código Penal.
La situación fue detectada por el propio menor, quien en primera instancia relató lo sucedido a una hermana. Fue ella quien luego puso en conocimiento a la madre, que decidió radicar la denuncia. De esa forma, la familia logró intervenir antes de que la situación pudiera derivar en un escenario de mayor gravedad.
Durante la investigación se estableció que Álvarez utilizó su propio teléfono celular para comunicarse con el menor, sin recurrir a dispositivos de terceros para concretar el contacto.
La fiscal confirmó además que el condenado no registra antecedentes condenatorios, una de las condiciones que posibilitó que la pena de ocho meses se dictara con ejecución condicional.
Además de la prisión en suspenso, Álvarez deberá cumplir con las reglas de conducta que estableció la Justicia durante el período fijado en la sentencia.