Asamblea General de la ONU: Trump se aleja de Malvinas pero se acerca a las Falklands. Milei insulta enfurecido. ¿Qué puede salir mal?
Milei lanzó una dura crítica contra Naciones Unidas y calificó al organismo como una “organización inútil
La cuestión Malvinas volvió a ocupar el centro del debate internacional y expuso una tensión en la política exterior del presidente Javier Milei: mientras el Gobierno argentino reafirma en Naciones Unidas el reclamo de soberanía sobre las islas, la estrecha relación con Donald Trump vuelve a quedar atravesada por la posición estadounidense frente al Reino Unido.
El encuentro que Trump mantuvo en Nueva York con el primer ministro británico Andy Burnham adquiere especial relevancia para la Argentina. Según la información difundida sobre la reunión, ambos dirigentes hablaron sobre Malvinas y el jefe del Gobierno británico ratificó la posición de Londres. Trump, por su parte, destacó la relación con el Reino Unido y evitó formular públicamente una definición que respaldara el reclamo argentino.
El episodio genera un interrogante para la estrategia internacional de Milei, quien construyó una relación política privilegiada con Trump. El contraste resulta más visible porque el presidente argentino volvió a plantear ante la Asamblea General de la ONU que Malvinas constituye una causa nacional y reclamó una solución pacífica al diferendo.
Al mismo tiempo, Milei lanzó una dura crítica contra Naciones Unidas y calificó al organismo como una “organización inútil, que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes disfrazados de burócratas bien intencionados», cuestionando su capacidad para hacer cumplir sus propias resoluciones. Sin embargo, lo que el presidente omite es que, varias resoluciones de la Asamblea General, reconocen la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y exhortan a ambos países a reanudar negociaciones para alcanzar una solución pacífica y definitiva. Entre ellas se encuentran las resoluciones 2065, 3160, 31/49, 37/9, 38/12 y 39/6, además de posteriores pronunciamientos en el mismo sentido.
Por eso, el debate no pasa solamente por la dureza del discurso presidencial contra la ONU, sino por la conveniencia de cuestionar públicamente al organismo cuya Asamblea General constituye uno de los principales ámbitos multilaterales donde la Argentina sostiene su posición sobre Malvinas.
La situación deja planteada una tensión diplomática concreta: mientras Milei reivindica el respaldo de las resoluciones de Naciones Unidas para sostener el reclamo argentino, simultáneamente descalifica a la organización y mantiene una alianza política con Trump, cuyo reciente encuentro con el primer ministro británico mostró que Washington, ahora, se muestra más cerca de las Malvinas, pero del lado inglés.