Inglaterra capturó a la Virgen de Luján y la devolvió por Francisco
La mayor movilización religiosa de la Argentina tiene como protagonista a una pequeña imagen de 38 centímetros de terracota, arcilla cocida originaria del valle de Paraíba, en San Pablo, Brasil. No es su tamaño ni su poder terrenal lo que convoca multitudes. Es un símbolo vivo y amoroso. La Virgen de Luján, cuya imagen original […]
La mayor movilización religiosa de la Argentina tiene como protagonista a una pequeña imagen de 38 centímetros de terracota, arcilla cocida originaria del valle de Paraíba, en San Pablo, Brasil. No es su tamaño ni su poder terrenal lo que convoca multitudes. Es un símbolo vivo y amoroso. La Virgen de Luján, cuya imagen original representaba a la Inmaculada Concepción, apareció y se quedó en estas tierras en 1630, a orillas del río Luján. Desde hace casi 400 años, fieles católicos y también personas de otras creencias la consideran una madre, aquella que por obra del Espíritu Santo llevó en su vientre al Hijo de Dios, Jesucristo. Su primer servidor, el Negro Manuel, fue testigo de los primeros prodigios y de milagros de sanación.
Como madre, la Virgen no abandona a sus hijos. Por eso viajó con los soldados argentinos al extremo austral, en medio de la búsqueda de recuperar las islas Malvinas, Georgias, Sandwich del Sur y sus espacios circundantes, durante una dictadura agonizante. Un capellán trasladó la imagen desde el continente hasta las Islas Malvinas en abril de 1982. Quedó entronizada en la parroquia Santa María de Puerto Argentino, la única iglesia católica del archipiélago, bendecida en 1989. El 8 de abril, día de la Virgen de Luján, la imagen salió en procesión y se celebró una misa en su honor para acompañar a los soldados en combate.
Al finalizar la guerra, el capellán inglés que ayudó a dar sepultura a los soldados argentinos caídos llevó la imagen a Inglaterra, a la Catedral castrense, con la intención de rezar por los muertos de ambos países. En la Argentina, aquello se sintió como un nuevo golpe: la Virgen, capturada por los ingleses.
Jorge Palacios, veterano de guerra, estuvo presente en el Vaticano cuando se logró la repatriación de la imagen. Palacios llegó a Malvinas como integrante del Regimiento de Infantería 25, con asiento en la ciudad chubutense de Sarmiento, cerca de Comodoro Rivadavia. El 4 de mayo de 1982, la muerte lo miró de frente: una explosión lo sepultó en una trinchera que estuvo a punto de convertirse en su tumba. Según su relato, en el bombardeo casi pierde la vida. Estuvo una hora sepultado. Sus compañeros dicen que fue un milagro. Cuando sintió que no lo iban a rescatar, se despidió de su familia y de sus amigos. Rezó a su modo. Sintió que habló con Dios. Se entregó sin miedo ni desesperación. Iba a tener una muerte despacito. Le pidió a Dios que no quería morir así, despacito. Cada vez que ve a la Virgen, su recuerdo es por los caídos y por sus compañeros.
Jorge Mario Bergoglio fue un pastor cercano a la causa Malvinas durante su etapa como arzobispo y cardenal de Buenos Aires. Siempre respaldó a los veteranos en sus reclamos en Plaza de Mayo. Ya como Papa, protagonizó dos gestos históricos. En 2015 sostuvo un cartel en el que se pedía diálogo entre Argentina y Reino Unido por las islas Malvinas, durante una audiencia con Gustavo Hoyo, un activista que impulsa conversaciones entre ambos Estados sobre la soberanía insular. El segundo momento ocurrió cuando atajó una bandera argentina con la silueta de las Malvinas, arrojada por un veterano. Ricardo Ahmed explicó que fue a Roma con su mujer de viaje y decidieron pasar por El Vaticano. Antes de salir le pidió al Centro de Veteranos de Neuquén, del que es miembro, dos banderas malvineras.
El 20 de septiembre se realizará la primera peregrinación de veteranos a la Basílica de Luján. La jornada comenzará a las 9.30 con el encuentro en el Monumento de Malvinas y el izamiento de la bandera en la rotonda Ana de Matos. A las 10.40 habrá una peregrinación a la Plaza Belgrano. A las 11.15 se hará un acto frente al Cabildo. A las 13 se celebrará una misa por los veteranos en la Basílica.
El actual papa León XIV, antes Robert Prevost, misionó en la diócesis de Chiclayo, en el norte de Perú, donde se formó, vivió y se nacionalizó peruano, hasta que en 2023 fue llamado por Francisco al Vaticano. De Chiclayo salieron bendecidos los 10 cazabombarderos Mirage 5P de la Fuerza Aérea del Perú rumbo a Malvinas. El pueblo peruano, hermanado históricamente con la Argentina por compartir la figura del libertador general José de San Martín, fue el que más respaldó a nuestro país en la guerra de 1982 contra Inglaterra. Además, el papa León XIII, en cuyo honor Prevost adoptó el nombre de León XIV, coronó a la Virgen de Luján en mayo de 1887, a pedido del padre Jorge María Salvaire, iniciador de la obra de la actual basílica.
