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Nación enfrenta a El Niño con un plan sin presupuesto y el fondo hídrico en plazos fijos

El Súper Niño aumenta el riesgo de inundaciones en algunas zonas

6 min de lectura

En Chaco, el balance oficial del 22 de octubre contó 913 evacuados y 281 autoevacuados por la crecida del Paraná. Barranqueras está por encima del nivel que marca el protocolo de evacuación y Puerto Vilelas se anega. En Neuquén, las rutas provinciales 5 y 8 quedaron intransitables y dejaron aislado a Rincón de los Sauces, el corazón logístico de Vaca Muerta, mientras el agua se llevaba materiales de un puente en construcción sobre el arroyo Carranza. En Victoria, Entre Ríos, los productores sacaron 211.000 cabezas de ganado de las islas, con otras 400.000 todavía pastando en zonas bajas. Corrientes y Misiones también tienen familias fuera de sus casas.

Ese es el saldo de octubre. Falta el verano.

La Cepal calcula una probabilidad del 90% de lluvias particularmente intensas hasta fin de marzo, y del 75% de que alcancen niveles históricos. El Gobierno nacional usa como referencia el episodio de 2015 y 2016, que cubrió casi 700.000 kilómetros cuadrados y alcanzó a unos diez millones de personas. Hablamos de un evento que empieza, no de uno que termina.

Frente a eso, el Ministerio de Seguridad aprobó por Resolución 559/2026 el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, que activó la Agencia Federal de Emergencias y corre hasta el segundo semestre de 2027. El esquema es serio en lo operativo: el Servicio Meteorológico emite alertas con tres días de anticipación, el Instituto Nacional del Agua sigue los ríos en tiempo real, la CONAE aporta imágenes satelitales de humedad de suelo, la Armada estacionó un buque multipropósito en el puerto de Corrientes, Gendarmería y Prefectura tienen brigadas listas y Vialidad Nacional limpia alcantarillas en nueve provincias. Salud revisa stock de vacunas en doce jurisdicciones por el riesgo de dengue.

El plan no tiene partida presupuestaria propia. Coordina lo que ya existe.

Ahí aparece el problema económico. El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica se nutre del impuesto a los combustibles, cerca del 5% de lo que paga cada automovilista en la nafta y 9% en el GNC, y existe para financiar obras que eviten inundaciones. Según el informe de gestión 144 que Guillermo Francos presentó en Diputados, en el primer semestre de 2025 el fondo recaudó 92.239 millones de pesos y ejecutó 14.090 millones. A fines de julio de ese año acumulaba 174.060 millones, de los cuales 154.676 millones estaban colocados en plazos fijos y Lecaps. La Federación Agraria denunció en abril que durante todo 2025 quedaron sin ejecutar 189 mil millones. Patricia Gorza, dirigente de Nueve de Julio, lo puso en una frase: «Si no la vas a hacer deja de cobrarla al menos».

El organismo que sostiene la pata preventiva del plan también se achicó. La Fundación Ambiente y Recursos Naturales calculó que el presupuesto del Servicio Meteorológico para 2026 cayó 47,7% en términos reales respecto de 2023, y que más de 200 trabajadores se fueron entre 2024 y 2026. Los empleados advirtieron que con menos observadores y pronosticadores se degradan las estaciones y los datos. El Estado nacional diseñó un operativo cuya primera línea de defensa depende de un servicio al que le sacó la mitad del presupuesto.

La cuenta económica cierra al revés de lo que parece. Cada peso que no se gastó en canalizar, dragar y proteger puentes se transformó en rendimiento financiero. Cada hectárea que se inunda deja de producir, cada ruta cortada encarece el flete, cada evacuado cuesta asistencia. Un dólar en prevención evita entre cuatro y siete en reconstrucción, según la literatura que usan los propios organismos multilaterales. El superávit que muestra el fondo hídrico lo van a pagar los productores de Chaco y Entre Ríos en el balance de la campaña.

San Juan tomó el camino opuesto, y conviene mirarlo sin épica.

El 21 de agosto, Marcelo Orrego anunció en 9 de Julio la creación de un Comité de Crisis que integra Hidráulica, Defensa Civil, el Ministerio de Familia, las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad, junto con obras para reforzar las defensas de los ríos. El motivo fue el pronóstico de acumulaciones de nieve en cordillera que el gobernador describió como inéditas en décadas. En julio, Protección Civil y Vialidad Nacional ya habían cerrado el Paso de Agua Negra ante un temporal con hasta tres metros de nieve y ráfagas de 160 kilómetros por hora en altura.

La estructura funciona y se reúne. El 14 de octubre, la Coordinación Provincial de Respuesta ante Emergencia juntó en una mesa a Rodolfo Colombo, jefe de Asesores del gobernador, a José María Ginestar, director de Hidráulica, a Carlos Orrego, gerente general de Obras Sanitarias, y a Diego Morales, director de Protección Civil, para repasar el avance de las obras departamento por departamento y ordenar la comunicación entre organismos antes del deshielo.

La diferencia con Nación está en el financiamiento. El 6 de agosto, San Juan firmó con Vicuña, el proyecto de cobre que operan BHP y Lundin Mining sobre Josemaría y Filo del Sol, un aporte extraordinario de 250 millones de dólares, no reembolsable y pagadero antes de que el yacimiento entre en producción. El destino declarado incluye obras viales, de agua y de saneamiento. La provincia consiguió plata fresca años antes de cobrar la primera regalía, y la asignó a infraestructura.

Queda una deuda informativa de este lado. Ni el gobierno provincial ni la prensa local publicaron todavía el detalle de qué obras hídricas se hacen, dónde y con qué monto. Una mesa de coordinación sin plan de obras publicado se parece demasiado al plan nacional que este diario critica. San Juan tiene el dinero y la estructura. Falta que muestre el mapa.

El verano va a ser el examen. Nación llega con un operativo de respuesta financiado con lo que haya, un servicio meteorológico desfinanciado y un fondo específico colocado en Lecaps. San Juan llega con un comité armado, 250 millones de dólares girados y una lista de obras que todavía no conocemos. Las dos cosas se van a medir con la misma vara: cuántos evacuados, cuántas hectáreas bajo el agua, cuántos kilómetros de ruta cortados.

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