Flavio Bolsonaro superó a Lula en primera vuelta y reordena la política brasileña
Flavio Bolsonaro, senador de 45 años sin una trayectoria política de peso y una figura que dos meses atrás no estaba en los planes de nadie, ganó la primera vuelta con el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula.
Pocos lo esperaban. Flavio Bolsonaro, senador de 45 años sin una trayectoria política de peso y una figura que dos meses atrás no estaba en los planes de nadie, ganó la primera vuelta con el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula. El dato desconcierta porque Brasil no atraviesa una crisis económica que explique por sí sola un voto de castigo al oficialismo. Es una señal de que la elección se definió en otro terreno: el de las identidades, el rechazo al PT y la movilización emocional.
El antipetismo y la narrativa de persecución funcionaron como motor. Jair Bolsonaro, preso, organizó la candidatura de su hijo desde la cárcel y capitalizó su condena como una injusticia, lo que dejó fuera de juego a quienes proponían otra alternativa de derecha. El resultado se replicó en el Congreso: el PL fue la principal fuerza del Senado, con 19 de las 54 bancas en disputa, y llevó al menos 85 diputados. Los Bolsonaro salieron reforzados como familia, con Michelle y Carlos en el Senado y Jair Renan y Renato en Diputados.
Qué puede hacer el bolsonarismo si gana
El programa tiene tres frentes. El primero es una amnistía o indulto para Jair Bolsonaro, condenado a 27 años por intento de golpe, que también podría liberar a cientos de condenados por el asalto del 8 de enero de 2023. Flavio lo prometió en campaña.
El segundo es la Corte Suprema. Decenas de pedidos de destitución contra Alexandre de Moraes esperan en el Senado, hoy frenados por su presidencia, que se renueva en febrero. Destituir a un juez exige 54 de 81 votos, y la coalición conservadora ronda los 50. El ganador además podrá nominar a cuatro de los 11 magistrados, lo que inclinaría el tribunal. Se suma una posible enmienda constitucional que transferiría atribuciones de la Corte, como los juicios penales, a otros tribunales.
La nueva posición de Lula
Lula pasa de favorito a perseguidor. Está golpeado y revisa errores de una campaña con tensiones internas. Además, no tiene a dónde ir a buscar votos: los candidatos de derecha Ronaldo Caiado y Romeu Zema apoyarían a Flavio, Renan Santos sería neutral y Augusto Cury es una incógnita. Gobernadores como Tarcísio de Freitas y Sergio Moro, este último ganador en Paraná, suman peso al otro lado.
Cómo podría revertirlo
Lula apuesta a dos ejes. Uno es dar protagonismo al vicepresidente Geraldo Alckmin para acercarse a empresarios, votantes de centro e indecisos. El otro es movilizar a los más de 30 millones de brasileños que no votaron. A eso se suma que el Centrão podría inclinarse según cómo lea la competencia, y que la Policía Federal, enfrentada con el ala bolsonarista de la Corte, podría traer revelaciones que compliquen a Flavio