Máximo Kirchner en San Juan: el PJ se mostró dividido cuando necesita sumar
Máximo Kirchner llegó a San Juan el jueves con Sergio Uñac como anfitrión y dejó una foto que el peronismo provincial no estaba buscando.
Máximo Kirchner llegó a San Juan el jueves con Sergio Uñac como anfitrión y dejó una foto que el peronismo provincial no estaba buscando. Hubo estructura partidaria y una delegación nacional numerosa, pero faltaron varios de los dirigentes con más peso en el territorio. Kirchner viajó demorado casi dos horas en un control policial de San Luis, recorrió una finca de Pocito junto a Uñac y a la senadora Celeste Giménez, pasó por Albardón y por el Ateneo Néstor Kirchner y cerró en la sede del PJ con la mesa de trabajo «La Argentina que viene».
Entre los presentes estuvieron el diputado nacional Jorge Chica, el presidente del PJ provincial y diputado Juan Carlos Quiroga Moyano, el intendente de Pocito y vicepresidente segundo del partido Fabián Aballay, y otros cinco intendentes: Sebastián Carbajal, de Calingasta, Daniel Banega, de 9 de Julio, José Castro, de Angaco, David Domínguez, de Ullum, y Romina Rosas, de Caucete. Las ausencias pesaron más. No fueron los intendentes de Rawson, Carlos Munisaga, y de Chimbas, Daniela Rodríguez, que gobiernan los departamentos de mayor caudal electoral, y Rodríguez tenía una inauguración en su distrito a esa hora. Tampoco estuvieron Fabián Gramajo, de San Juan Te Quiero, ni el exintendente de Rawson Mauricio Ibarra, que ya había dejado en claro que no comulga con el kirchnerismo.
El giojismo, por su parte, tenía otra agenda. Ese mismo día sus referentes estaban en otra provincia de Mendoza, inaugurando una casa del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio de Axel Kicillof. No estuvieron José Luis Gioja, que encabeza en San Juan el armado del gobernador bonaerense, ni Graciela Seva, vicepresidenta primera del PJ, ni Facundo Perrone, que había sido invitado, ni Leonardo Gioja. Pudo ser una coincidencia de fechas o una decisión tomada a propósito, pero el resultado fue el mismo. La pelea entre Kicillof y Máximo, que se discute en el plano nacional, se mudó a San Juan y se vio en dos actos el mismo día.
La ausencia más comentada fue la del diputado nacional Cristian Andino, que figuraba entre quienes acompañarían la visita. Tenía una entrevista en Buenos Aires, con el medio Crónica, a las 21, y Tiempo de San Juan le puso el adjetivo oportuna, entre comillas, en el título de su crónica. La explicación puede ser cierta. Aun así, que la baja salga del propio espacio que armó la visita dice más que la distancia previsible de quienes siempre marcaron diferencias con el kirchnerismo.
Tampoco hubo gobernadores. Quintela, que envió a sus dos senadores, Insfrán y Ziliotto, estaban entre los mencionados y no fueron. Desde La Cámpora dijeron que la idea era reconstruir un espacio amplio para ganarle a Milei y que no se habló de candidaturas. Política Online escribió que Uñac invitó a Kirchner para intentar que Cristina lo elija como candidato, algo que los gobernadores no tienen conversado. Ahí está el problema de fondo. Uñac aspira a la candidatura presidencial y trabaja con un calendario nacional. El PJ sanjuanino tiene que pensar en 2027, con una gobernación para recuperar y un electorado de centro que define las elecciones.
Desde varios sectores reclaman unidad y votos para el peronismo. La visita aportó poco de lo primero y puede restar en lo segundo. Según la consultora Ethos, la imagen negativa del kirchnerismo en San Juan llega al 64,5 por ciento, y la última encuesta nacional de la Universidad de San Andrés le dio a Máximo Kirchner 17 por ciento de imagen positiva y 71 por ciento de negativa. Con esos números, llamar pianta votos a la actividad no es una exageración, aunque hay que hacer una salvedad. Ese rechazo incluye a mucha gente que nunca votaría al peronismo. Lo que preocupa en el PJ es qué piensan el votante independiente y el peronista desencantado, que son los que hacen falta para ganar, y esos difícilmente se acerquen a un espacio que muestra en su sede a la figura que más los aleja.
Hay además una cuestión de cálculo. Mientras siga vigente el SIPAD, los votos de todos los sublemas se suman en el frente, así que el costo de imagen de una visita así lo paga toda la lista, y el beneficio, la militancia y el vínculo con La Cámpora, queda del lado del sector de Uñac. Gioja, Andino y los intendentes más votados lo saben, y por eso prefirieron no compartir la foto.
Conviene también reconocer lo que Uñac mostró. Tuvo al presidente del partido, a un vicepresidente y a seis intendentes sanjuaninos a su lado, y la militancia kirchnerista existe y el PJ la necesita en una provincia donde ninguna fuerza gana sola. La demora en San Luis, además, le dio a Kirchner un argumento a medida, porque acusó al Gobierno de querer disciplinarlo. Eso afirma al núcleo duro, pero no suma votos nuevos.
Si el peronismo quiere llegar a 2027 con chances tendrá que resolver antes quién habla por el espacio y con quién se muestra. Por ahora lo decide cada sector por su cuenta, y la gente ya vio el resultado.