El historial de Xu suma motivos para desconfiar. La Comisión Reguladora de Valores de China lo sancionó por infracciones graves en la información que difundía Tianma Bearing Group, la compañía que controlaba. En Nueva York enfrenta un litigio civil por reclamos patrimoniales y por la ejecución de una sentencia china en su contra.
El 6 de octubre hay movilización a Tribunales. El 15, además de la sesión, marcha la universidad. Nadie milita para que un campo pase a manos extranjeras, y el financiamiento universitario no le responde a ningún sello: es el pibe de Jujuy que viaja dos horas para cursar y la familia de clase media que hace tres generaciones manda a sus hijos a la facultad.
La ley 26.737 no prohibía la inversión extranjera. La ordenaba. Establecía límites, priorizaba el interés nacional, protegía zonas sensibles. Era, en el lenguaje del derecho, una norma de orden público.