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San Juan

La billetera más chica de San Juan y un intendente que gestiona

Puente Bailey de unos 25 metros de longitud y hasta 45 toneladas de capacidad, entregado en comodato gratuito por Golden Mining, la operadora de Hualilán Imagen Prensa Ullum

5 min de lectura

Ullum recibe menos plata que cualquier otro municipio de la provincia. Alcanza con mirar la planilla: el proyecto de Presupuesto 2026 le asigna 7.034 millones de pesos, contra los más de 36.317 millones de Capital. En el reparto del FO.DE.RE. del año pasado volvió a quedar último, con 421 millones sobre un total de más de 17.000 millones. Con ese punto de partida, lo previsible era un departamento resignado a administrar su escasez en silencio. David Domínguez hizo otra cosa: salió a buscar lo que el presupuesto no le da.

El resultado llegó esta semana, en un camión. Es un puente Bailey de unos 25 metros de longitud y hasta 45 toneladas de capacidad, entregado en comodato gratuito por Golden Mining, la operadora de Hualilán. Está pensado para el badén de la Ruta 60, en el sector del Río Seco, pasando el embarcadero y el ingreso a los paneles solares, y servirá para mantener el paso de vehículos pesados y de emergencia ante cortes provocados por crecientes. Cualquier ullunero sabe lo que significa ese tramo cuando llueve fuerte: el departamento queda incomunicado, y con él las ambulancias, los camiones y el que necesita llegar a trabajar.

La historia detrás del puente es mejor que el comunicado. La empresa lo había comprado para trasladar mineral hasta la planta Casposo, en Calingasta. Cuando su controlante, Challenger Gold, decidió avanzar con una planta propia en Ullum, el puente quedó sin destino. Domínguez cuenta que a fines de julio habló con la presidenta de la compañía, Sonia Delgado, sobre esa estructura, que según ella estaba en un depósito de Calingasta. Le planteó la necesidad que tenía el departamento y ahí empezaron a trabajar el comodato. Hubo demoras por cambios de autoridades en la empresa, pero unos dos meses después el puente estaba en Ullum. Eso se llama reflejos: enterarse de que un recurso quedó libre y gestionarlo a tiempo. Para un municipio de este tamaño, vale más que cualquier acto de inauguración.

El acuerdo no salió de la nada. La relación con la minera se fue construyendo con método y con realismo. Domínguez puso en marcha una Mesa Minera para ordenar el diálogo con las fuerzas vivas del departamento y habló con claridad sobre lo que el proyecto había dejado hasta ahora: unos 45 empleos de ulluneros desde 2018, regalías todavía inexistentes y tres o cuatro años de movimiento lento por delante, con producción prevista para 2029. Con ese diagnóstico, eligió no esperar a que la minería rinda y avanzar con acuerdos concretos en el presente. El puente es un ejemplo. Del lado de la compañía, su presidenta destacó que el aporte se suma al trabajo que Ullum viene haciendo en prevención con sus vecinos y con organismos provinciales, con respeto por los tiempos y las decisiones de quienes conocen el territorio.

La gestión cotidiana de Domínguez acompaña esa lógica. El intendente sostiene que el Municipio llega a fin de año sin deber plata a nadie y que no va a endeudarse, y en la apertura de sesiones de 2026 informó que el gasto en salud y asistencia social se duplicó, con 228 millones destinados a medicamentos, traslados y subsidios. Son datos del propio Municipio y hay que leerlos con esa etiqueta, pero encajan con un departamento que no tiene margen para equivocarse. Frente a las crecidas, anunció obras con más de 100 millones de pesos de fondos municipales, y ya hay trabajos con Hidráulica para una defensa de unos 2 kilómetros cerca de la central hidroeléctrica La Olla.

Quedan pasos por delante, y conviene conocerlos. Un comodato no es una donación, aunque algunos títulos lo hayan escrito así: la empresa conserva la propiedad, y los vecinos tienen derecho a saber el plazo, quién se ocupa del mantenimiento y cómo será la devolución. El puente tampoco se instala solo. Domínguez fue claro: la fecha depende de Vialidad, y los costos los verán después, porque la empresa entrega la estructura en comodato. Falta tramitar autorizaciones y estudios ante Vialidad e Hidráulica, y según se informó, el convenio debe ser aprobado por el Concejo Deliberante. Todavía no se sabe cuánto costará instalarlo ni quién lo pagará. El Río Seco seguirá necesitando, además, una obra permanente, porque un Bailey resuelve la emergencia pero no reemplaza al estudio hidráulico.

Hay otro dato que le toca a la Provincia. El plan de cinco derivadores pluviales que Domínguez presentó ante el Ministerio de Infraestructura en marzo de 2025 figuraba como proyecto a concretarse en una publicación del 1 de octubre. Ahí la gestión de Ullum espera respuesta de un nivel de gobierno con más caja que ella, y esa demora también forma parte del balance.

Gestionar con poco no es heroico, pero es raro. En Ullum, entre un presupuesto que no alcanza y una oportunidad que apareció en un depósito de Calingasta, hay un intendente que fue a buscar un puente y lo trajo al departamento. Ese gesto simple y a tiempo es la mejor definición de gestión que dejó la semana.

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